No podemos cambiar el clima, la humedad o la temperatura del lugar donde vivimos. Sin embargo, según escojamos la decoración, el mobiliario, los materiales o los objetos de nuestro hogar propiciaremos que haya un nivel u otro de limpieza, y los esfuerzos destinados al mismo. Si no quieres que tu domicilio se convierta en el paraíso de los ácaros, hoy repasamos 7 cosas que no deberías tener para no acumular polvo en casa.

5 objetos que deberías eliminar para no acumular polvo en casa

  • Moqueta: Aunque ahora ya no esté tanto de moda, allá por los noventa era habitual que el suelo de los pisos estuviese recubierto de este material. La moqueta es un material difícil de limpiar y que absorbe humedad, polvo, suciedad, manchas, líquidos y pelo de tus mascotas. Requiere que la aspires constantemente y tenerla es una idea nefasta para personas alérgicas o asmáticas. 
  • Alfombras: Lo mismo sucede con las alfombras, receptoras de polvo y en las que pueden aparecer manchas de toda índole y acumularse la suciedad. Si optas por ellas, procura que no tengan mucho pelo y sean preferiblemente de materiales como como el bambú, el algodón -que puedes meter en la lavadora-, o fibras sintéticas como el acrílico, el poliester o el vinilo tejido. Lo mismo se aplica a los felpudos.
  • Pilas de revistas y libros: No acumules por tu casa pilas de revistas y libros, ya que al degradarse con el tiempo producen mucho polvo. Si deseas guardar revistas o periódicos, archívalos adecuadamente en cajas herméticas y en el caso de los libros, en estanterías, aspirando regularmente y pasando la mopa o el plumero.
  • Muebles acumulados: Poner en práctica el minimalismo te salvará de más de un disgusto en lo tocante a la limpieza. Tener muebles que no quieres desperdigados por casa dificulta la limpieza, propicia que las esquinas estén llenas de polvo y también que haya suciedad bajo el mobiliario. Lleva al punto limpio lo que no uses, o al menos, guárdalos en un rastrero.
  • Productos textiles: No se trata de eliminarlos, sino de extremar su limpieza. Hablamos de cojines, mantas, ropa de cama, toallas, tapices y un largo etcétera.