Cómo limpiar un felpudo adecuadamente

Que esté fuera de tu casa no quiere decir que no debas preocuparte por limpiar de vez en cuando este elemento: hoy toca contarte cómo debes limpiar un felpudo, esa alfombra de pequeño tamaño que se encuentra en la entrada de la mayoría de los hogares y que sirve para secarse el calzado o retirar la suciedad de los zapatos antes de acceder a la vivienda.

Para limpiar un felpudo lo primero que debes hacer sacudirlo al aire libre, de forma que desaparezcan el polvo, la arenilla y las partículas más grandes de suciedad. Dependiendo de su material, pueden meterse en la lavadora. Si son de fibra de coco o de goma, podrás lavarlas en este electrodoméstico, mientras que si se trata de un felpudo metálico, deberás hacerlo siempre de forma manual.

El mejor truco es diluir amoniaco y combinarlo con jabón y agua en un cubo. Después, solamente tendrás que frotar con un cepillo y dejar que seque al sol hasta que no quede rastro de humedad. También es recomendable pasar la aspiradora de forma semanal, dado que el felpudo es un elemento que utilizamos a diario.

Si no quieres utilizar amoniaco, puedes preparar una solución de agua con sal para limpiar un felpudo de coco. Aplícalo en cada filamento ayudándote de un pulverizador y arrastra la suciedad con un cepillo de cerdas duras y largas. Enjuaga con agua y seca al aire.

Otro truco estupendo que aportan desde Hogarmanía es el siguiente: aplicar posos de café sobre el felpudo y frotar enérgicamente con un cepillo. Después, barre bien el suelo.